Miércoles de Poesía. Hola, bienvenido seas a esta página, en la que encontrarás a manera de signos gráficos el contenido de mis pensamientos, ideas, recuerdos, experiencias y emociones. Podrás disfrutar también de poemas de reconocidos autores. Recuerda visitar cada mes, hallarás una nueva publicación, no olvides comentar. Hasta pronto.
jueves, 4 de julio de 2024
miércoles, 20 de octubre de 2021
miércoles, 15 de septiembre de 2021
Adiós
Por Diana Zepeda
Es tiempo de soltarte,
es hora de entender
que las cosas suceden o no.
Las personas se van
porque así lo quieren
o porque así debió ser.
La realidad es como es,
negarse a ella duele más
que abrir los ojos y aceptar.
Es momento de decir adiós,
tal vez fueron buenos tiempos
y ahora se han marchado.
O quizá no eran tan buenos.
Puede que haya idealizado
recuerdos de un pasado
donde tampoco sentía satisfacción.
Puede que mi alma
estuviera rota desde siempre,
para no lidiar con el problema
tan solo maquillaba las grietas.
Un día un soplo de viento más
me sacudió y mi ser se derrumbó.
Encontrar todas las partes
a lo largo del camino que he transitado
no será sencillo, pero si necesario.
Necesito soltarte, decirte adiós,
en mis pensamientos y mi corazón.
Tú te has ido ya, yo no lo acepto.
Cargar contigo me está deteniendo.
Por eso hoy te suelto.
Es momento de ser valiente
enfrentar los miedos y sanar.
Entonces, adiós.
miércoles, 4 de agosto de 2021
Roble
Por Diana Zepeda
Te veo ahí, de pie,
inquebrantable,
firme como un roble.
Se lo que hay
tras la corteza rugosa.
Conozco a detalle
tus áreas
de madera fina,
dulces frutos, hojas secas.
Conservo el recuerdo
de tranquilos veranos
bajo tu sombra,
acariciando tus cicatrices
admirando tus flores,
cuidando tus hojas.
Abrazados,
en las duras tormentas
y helados inviernos.
Juntos,
unidos y fuertes
no pasamos frío.
Sin embargo,
tus brazos abiertos,
así como abrazan
también
hostiles se apartan.
El amor que entrego
te parece poco,
lo que ofrezco
no alcanza.
Tu mirada profunda,
expresiva, insatisfecha
siempre me rompe.
Te veo ahí
tan fuerte, firme y seguro,
tal como un roble.
Me pregunto con dolor:
sí debiera quedarme
abrazarte fuerte,
echando raíces a tu lado,
en el mismo suelo,
entrelazando nuestras ramas.
O por el contrario,
me marcho y te libero
de mi amor insuficiente,
el que ofrece
todo cuanto tiene
y tú no lo sientes.
miércoles, 14 de julio de 2021
Los finales se anuncian solos
Por Diana Zepeda
Los finales se anuncian solos,
cuando algo va a concluir
siempre lo sabemos,
recibimos señales;
nos tocan la espalda
nos pisan los talones
nos gritan en la cara.
Al final del verano una tarde,
disfrutando el clima cálido,
bebiendo un vaso de limonada,
mientras observamos
las hojas de un árbol,
algo dentro de pronto
nos anuncia:
será la última vez
que las veamos verdosas y sujetas.
Contemplamos con nostalgia
sabiendo que pronto caerán,
secas volarán a merced del viento.
Un día, perdidos en la lectura,
nuestras manos se percatan
el libro favorito se va haciendo delgado, los misterios están resueltos ya,
sin duda viene el final.
Tratamos de recordar
cómo eran los días antes de ser conquistados por sus líneas.
¿Qué haremos ahora para pasar el tiempo?
Cuando un ave se dispone a emprender el vuelo
Lo sabemos porque mira al cielo,
abre sus alas y se va sin más,
firme, sin mirar atrás.
Una vez que se ha ido
sabemos lo difícil que será volverlo a encontrar.
Cuando la taza está casi vacía
y vemos dentro,
aspiramos para sentir el aroma
y lentamente bebemos el último sorbo de café.
En fin, cuando algo termina
casi nunca sucede de repente,
lo sabemos, claro que sabemos.
Nos llenamos de miedo
sentimos vacío, tristeza, enojo, alivio, alguna vez alegría y casi todas melancolía.
Nos preguntamos
¿ahora qué va a pasar, qué voy a hacer?
y en realidad, los finales nunca son el final
sino el comienzo de algo más.
Deja que se vaya al verano
que las hojas caigan es necesario, descuelga el suéter rayado,
siente la estática en tus manos.
Disfruta el libro hasta que termine,
está llena de ellos la biblioteca, conseguirás otro en cualquier librería. Puedes tomar lápiz y papel
y plasmar las historias que llevas dentro.
Sonríele al ave mientras se va,
desea que encuentre un mejor clima.
Bebe el café hasta la última gota,
a la mañana siguiente
podrás preparar otra taza y otra...
miércoles, 2 de junio de 2021
El tiempo
Por Diana Zepeda
El tiempono se detiene, nada se lleva,deja las huellasque en la memoria se quedan.La edadtan sólo es un número,una cifra para cuantificarlos días en esta tierra.La vida pasacómo pasan todas las cosaslas que importan y las que no.Morimossólo si nos dejan de pensar,cuando se va la última personaque nos pueda recordar.Ese díadejamos de existir en este mundoy sin embargo no es el final.No puede serlo.Porquedespués de este mundoseguro hay otro, debe haber unopara poder redimirnos.Hacerlo que no pudimosaquello que quisimos.Vivir en serio.
miércoles, 5 de mayo de 2021
Dolor
Por Diana Zepeda
Duele el silencio,
las palabras que guardas
los sentimientos que callas.
Duele la insertidumbre
las dudas constantes
la distancia que nos separa.
Los recuerdos duelen,
guardar imágenes
atesorar momentos
que ya no vuelven.
Hay verdades que hieren
respuestas amargas,
afirmaciones que matan.
Serán siempre más dulces
que la agonía de no saber nada.
miércoles, 7 de abril de 2021
Callado
Por Diana Zepeda
Era tan callado
la llenaba de dudas.
Tenía una mirada
de esas que parecen
atravesar la mente
y leer pensamientos.
De las que se quedan quietas
no parpadean ni se apartan,
así la miraba, con sus ojos
brillantes y oscuros,
parecían decir:
aquí estoy, te quiero.
Apartaba la vista con miedo,
él se marchaba luego.
Pasaban los días en silencio,
soñando con esos ojos negros
que tanto evitaba,
se estremecía si escuchaba
la voz firme y segura,
que a ella no le decía nada.
Un día le saludó amable,
con una caricia suave
tocó su espalda,
le abrazó el alma,
y era tan callado,
no le dijo nada.
Nunca supo
si podía decir que sí,
si había una pregunta,
si valía la pena
mantener la mirada
o bajar la vista,
olvidarlo, o dejarlo todo
para ir a sus brazos.
Pero nunca le dijo nada
o quizá sí, puede que no fuera
tan callado, puede que él gritara
y ella no le escuchaba.
miércoles, 3 de marzo de 2021
Un beso nada más
Manuel María Flores
Bésame con el beso de tu boca,
cariñosa mitad del alma mía:
un solo beso el corazón invoca,
que la dicha de dos... me mataría.
¡Un beso nada más!... Ya su perfume
en mi alma derramándose la embriaga
y mi alma por su beso se consume
y por mis labios impaciente vaga.
¡Júntese con la tuya!... Yo no puedo
lejos tenerla de tus labios rojos...
¡Pronto... dame tus labios!... ¡Tengo miedo
de ver tan cerca tus divinos ojos!
Hay un cielo, mujer en tus abrazos,
siento de dicha el corazón opreso...
¡Oh! ¡Sosténme en la vida de tus brazos
para que no me mates con tu beso.
miércoles, 3 de febrero de 2021
Vivir
Hay sentimientos incómodos
que nos desacomodan un poco
sacuden el alma, revuelven la vida.
Así recordamos quiénes somos,
la fragilidad que nos envuelve.
Regresamos al principio
valoramos las cosas,
aprendemos de los errores.
Y es que, "vivir", implica
un esfuerzo mayor que respirar,
es algo más que existir,
ocupar en el mundo un lugar.
Es permitirse sentir, aunque asuste
así se mueva todo, o duela.
Es atreverse a caminar descalzos a veces, sabiendo que hay piedras.
Aventurarse y acariciar una rosa
a pesar de sus espinas,
qué caso tendría todo sin los riesgos.
Es agradecer las mañanas
y disfrutar las noches,
dejar que el viento nos despeine la mente,
la lluvia purifique el alma
y los rayos del sol nos abracen.
Vivir es saber amar
porque el amor no es lo que nos han dicho, el amor se sabe aunque nos engañemos,
se siente o no, aunque lo forcemos
y nunca muere, sólo trasciende.
Si es amor, no duele.
Vivir es dejar de lado el miedo
los juicios y hasta el tiempo.
Vivir, es dejarse fluir.
miércoles, 6 de enero de 2021
No ha pasado nada
No ha pasado nada,
mañana tomarás el tren
a la hora acostumbrada,
aquí todo irá bien.
Estaré durmiendo
soñando en calma,
cómo quién lleva dentro
sólo paz en el alma.
Despertaré con el sol
agradeciendo otro día,
seguro me sale del corazón
una hermosa melodía.
Tú andarás por ahí
con una gran sonrisa,
actuando con frenesí
viviendo de prisa.
Creerás que te pienso
y tal vez lo haré,
culpo al brillo intenso
de tus ojos café.
Pero no pasa nada,
aquí nadie pierde,
yo estoy siempre ocupada
el tiempo no se detiene.
En toda tu libertad
de tan solo odiarme,
contra tu voluntad
vas a recordarme.
Tendrás que usar esa camisa
la que tanto me gustaba,
imaginarás una caricia
de las que siempre te negaba.
Y nada pasará,
seguirás con lo tuyo
no escribiré, no llamarás,
nos gana el orgullo.
No hay culpa ni llanto,
ese tema no duele si lo toco,
a pesar de no haber sido para tanto,
sé que nunca fue para tan poco.
y si te dije adiós
no fue por cobardía,
es lo mejor para los dos
aunque no lo entiendas todavía.
miércoles, 2 de diciembre de 2020
Amores
Por Diana Zepeda
Hay amores que no son,
aunque eran perfectos
llegaron a destiempo.
Amores que se callan en los labios
y se gritan con los ojos.
Amores que se acobardan
se esconden, se encuentran
resurgen y acorralan.
Se confiesan y ya es tarde,
se preguntan: "alguna vez quisiste..."
y responden al instante:
"siempre quise todo, pero no fuimos".
Sólo se prometen, un tal vez
y se llevan en la mente
como el deseo constante
de aquello que el corazón les demanda.
miércoles, 4 de noviembre de 2020
Soy
Por Diana Zepeda
Soy lo que ves
Delante de ti.
Un cuerpo que respira
Piel cálida que siente,
Corazón palpitante.
Soy una voz firme
Aunque a veces rota,
Titubeante, insegura.
Una mirada profunda,
En ocasiones tímida
Siempre reveladora.
Y más allá
de lo que observas,
Debajo de la piel,
Muy dentro de mi ser,
Mi verdadera escencia.
Soy un destello
De brillante luz,
Una soleada mañana,
Canto armónico de un ave,
Campo de flores despiertas,
Un árbol de raíces fuertes.
Soy mar en calma.
Y si ves más fijo,
Soy también oscuridad,
Largas noches solitarias,
Silencios interminables.
Soy desierto hostil,
Tierra seca y hojas muertas,
Soy caos y tormenta.
Soy amor, soy ternura,
Un abrazo largo
El beso que no termina
La charla sin fin.
Soy pensamientos vagos
Ideas que van y vienen,
Soy convicciones firmes
Y palabras sinceras.
Remolino de emociones...
miércoles, 14 de octubre de 2020
No te salves
miércoles, 16 de septiembre de 2020
La Doncella feliz y el Capitán
Por Diana Zepeda
La Doncella feliz
a veces no era tan feliz,
sin embargo sonreía.
Amaba el silencio y los libros,
sus páginas acompañaban
las solitarias horas.
Le gustaba el café,
las galletas caseras
y las duchas calientes.
Tenía miedo de todo,
y a veces se rompía
pero siempre sonreía.
El Capitán por otra parte,
navegaba sin temor
aun bajo la tormenta.
Sus pasos eran firmes
su voz segura
la mirada fija y profunda.
La Doncella feliz
prefería andar en tierra
a paso lento y seguro.
Pasó que un día
a pesar del miedo
se atrevió a abordar.
Mientras contemplaba
las estrellas brillar
temerosa y abstraída,
conquistada por los
Sonidos y paisajes bellos,
los ojos llenos de luz y sueños.
Se colocó sin intención
ante la mirada del capitán,
cautivando su atención.
Solía ser reservada
vestir sencilla y recatada
común y ordinaria.
Esa noche sin embargo,
usaba un vestido entallado
que tampoco era muy largo.
Seguro de su galanura
se acercó despacio y sin dudar,
cómo un león cuando se dispone a cazar.
La voz varonil y exquisita
irrumpió en la quietud
de aquella noche tan bonita.
Ofreció su compañía a la joven,
desconfiando ella de su intención
respondió amable y se marchó.
El Capitán era tenaz,
cuando la encontró de nuevo
se acercó una vez más.
La luz era mejor y el Capitán
más joven y atractivo
de lo que antes pudo notar.
Tras largas noches
de agradables charlas,
el caballero suya la sintió.
Cuando un viejo amor
a la Doncella amable saludó
y con respeto se dijeron adiós,
el obstinado Capitán
a la doncella ofendió
y herida se alejó.
Siendo él, su único motivo
para navegar por la mar,
el barco abandonó sin más.
Regresó a sus lecturas,
a los largos silencios,
estaba sola pero en paz.
En ausencia de la Doncella,
cortejaba a otras chicas
el joven Capitán.
Con el tiempo envió una carta,
sin duda la disculpa era falsa,
la Doncella lo sabía, claro está.
El gesto la tomaba por sorpresa,
acaso se trataba de un error,
el soberbio capitán pedía perdón.
Un escalofrío recorría su piel,
odiaba ser tan vulnerable
Ante aquel par de ojos café.
Cansada del hastío
las novelas tristes
y un verano aburrido,
en busca de emociones nuevas
de vivir un poco y salir al mundo,
respondió enseguida de su letra y puño.
Le molestaban los hombres como él,
palabras estudiadas, pose de galán.
ella no se dejaba impresionar.
Era un juego peligroso
para quien se quiebra con facilidad,
a pesar de todo quiso jugar.
Era una tarde de verano,
el calor quemaba como brasa,
y la espera parecía larga.
En el lugar acordado
elegante, erguido y formal
esperaba impaciente el Capitán.
Ella lo observó a lo lejos
y casi perdió el aliento.
suspiró en silencio.
Como todo un caballero
le abrió la puerta del auto negro.
Ella intimidada sonreía y callaba.
Después del teatro y la cena
terminaron a orillas del mar.
El paisaje perfecto para enamorar.
La Doncella hablaba tanto,
temía que la proximidad
y el silencio la pudieran acorralar,
y terminar como tantas,
en los brazos fuertes
del astuto y hábil Capitán.
Finalmente sus palabras
y los pensamientos
fueron callados con un beso.
Se sintió como suave brisa
cómo mar inquieto y luego en calma,
como caminar, correr y volar de prisa.
Fue como probar un suave vino,
un dulce fruto maduro,
un trozo del postre más fino.
Fue un romance corto,
duró lo que él verano.
Una chica más que lo aburrió.
La doncella era dulce
y la miel suele gustar
aunque luego molesta al paladar.
Era lista y divertida
pero en emociones intensa,
comenzaba a volverse molesta.
El capitán práctico y racional,
con su tempestad de emociones
no estaba dispuesto a lidiar.
Con el tiempo separaron sus caminos,
el capitán conoció otros amores,
la doncella volvió a la soledad.
Esta vez no deseaba leer
no le apetecían las galletas y el café.
Por primera vez la soledad dolía.
Por suerte las heridas de amor
no suelen durar para siempre.
La vida fue recuperando color.
La doncella se alejó del mar
se refugió en sus lecturas,
y poco a poco retomó su vida.
Finalmente el amor llegó
y él verano bello y triste
un recuerdo se volvió.
El capitán aún es un hombre interesante,
todavía se le puede ver seguro y sonriente
navegando feliz en altamar.
La doncella lo recuerda
de vez en cuando,
agradecida por aquél lindo verano.
jueves, 26 de marzo de 2020
Algún día
Por Diana Zepeda
Un día caminarás lejos de mí,
después de haber sido tan cercanos
Andarás tú por otro lado.
Un día he de verte fijamente,
Y descubrir que ya no eres tú
El que creí mío para siempre.
Recordaré entonces, entre risas,
Las cosas que ahora me irritan.
Un día, he de añorar ese cariño
Que a veces tanto me abruma.
Extrañaré el beso que no termina,
Tus preguntas insistentes
Apetitos nocturnos, catarros y fiebre.
El tiempo nos pondrá de cabeza,
Se intercambiarán los papeles,
Te vas a esconder de mí
Vas a fingir que duermes.
Ya no seré perfecta, no seré tan buena,
En vez de besos me harás reproches.
Algún día serás más fuerte que yo,
Seré pequeña y frágil en tu abrazo.
Algún día, pero no hoy,
Porque hoy estás conmigo
Hoy tengo tus caricias y tu mirada fija.
Tu amor sin condiciones, tu bella sonrisa.
Ya tendré tiempo para la soledad
Hoy tengo el día ocupado,
El cabello revuelto, el piso manchado,
El corazón lleno y los brazos cálidos.
Algún día, pero no hoy,
Hoy tus dulces sueños
Duermen tranquilos en mis brazos.
Descansan sobre mi pecho
Tus pensamientos vagos.
Solo mi presencia te calma,
Duermes tomando mi mano
Despiertas buscándome por la mañana.
La última vez que me amaron tanto
Me parecía un poco a ti
Ahora camino lejos de su lado.
Un día caminarás lejos de mí,
después de haber sido tan cercanos
Andarás tú por otro lado.
Un día he de verte fijamente,
Y descubrir que ya no eres tú
El que creí mío para siempre.
Recordaré entonces, entre risas,
Las cosas que ahora me irritan.
Un día, he de añorar ese cariño
Que a veces tanto me abruma.
Extrañaré el beso que no termina,
Tus preguntas insistentes
Apetitos nocturnos, catarros y fiebre.
El tiempo nos pondrá de cabeza,
Se intercambiarán los papeles,
Te vas a esconder de mí
Vas a fingir que duermes.
Ya no seré perfecta, no seré tan buena,
En vez de besos me harás reproches.
Algún día serás más fuerte que yo,
Seré pequeña y frágil en tu abrazo.
Algún día, pero no hoy,
Porque hoy estás conmigo
Hoy tengo tus caricias y tu mirada fija.
Tu amor sin condiciones, tu bella sonrisa.
Ya tendré tiempo para la soledad
Hoy tengo el día ocupado,
El cabello revuelto, el piso manchado,
El corazón lleno y los brazos cálidos.
Algún día, pero no hoy,
Hoy tus dulces sueños
Duermen tranquilos en mis brazos.
Descansan sobre mi pecho
Tus pensamientos vagos.
Solo mi presencia te calma,
Duermes tomando mi mano
Despiertas buscándome por la mañana.
La última vez que me amaron tanto
Me parecía un poco a ti
Ahora camino lejos de su lado.
miércoles, 20 de marzo de 2019
Amor callado
Por Diana Zepeda
Te veo tan callado
Siento que es por mi
Y también callo.
Tú silencio me dice tanto,
Aunque tal vez me equivoco
Y solo estás cansado.
Te veo y pienso
En los que fuimos antes
En los que fuimos juntos:
Un par de enamorados
Que hablaban tanto...
Te veo en silencio
A veces divago,
Creo saber lo que piensas
Y puedo equivocarme tanto.
Y en medio de la tragedia
Que me invento
De pronto me ves
En ese silencio al que temo,
Me sonríes y entonces,
Ya no duele.
Si, tu silencio me dice tanto
Me grita: te amo.
Porque tu amor es así,
Tan grande como callado.
Me habla con caricias suaves,
Susurra entre miradas,
Me canta cada mañana,
Ahora puedo escucharlo.
Te veo tan callado
Siento que es por mi
Y también callo.
Tú silencio me dice tanto,
Aunque tal vez me equivoco
Y solo estás cansado.
Te veo y pienso
En los que fuimos antes
En los que fuimos juntos:
Un par de enamorados
Que hablaban tanto...
Te veo en silencio
A veces divago,
Creo saber lo que piensas
Y puedo equivocarme tanto.
Y en medio de la tragedia
Que me invento
De pronto me ves
En ese silencio al que temo,
Me sonríes y entonces,
Ya no duele.
Si, tu silencio me dice tanto
Me grita: te amo.
Porque tu amor es así,
Tan grande como callado.
Me habla con caricias suaves,
Susurra entre miradas,
Me canta cada mañana,
Ahora puedo escucharlo.
miércoles, 7 de diciembre de 2016
Amor mío.
Por Diana Zepeda

Eres mío mi amor
mío porque te amo.
Eres mío en cada beso
mío en todo abrazo.
Al amarte mucho
te pienso tanto,
y al pensarte así,
te siento mío,
me siento tuya.
Mi amor es puro
mi amor es sano
aunque te digo mío
nos veo libres
nos veo felices,
siendo tu junto a mí
siendo yo junto a ti.
No se si lo entiendes,
te digo mío
y no me perteneces
me digo tuya
y no te pertenezco.
Te amo mucho
y te amaré aun
si me voy, si te vas.
Eres mío porque te amo
y si dejo de amarte,
serás mío también
por lo mucho te amé.
Yo seré siempre tuya
porque me amaste,
me amaste en demasía.

Eres mío mi amor
mío porque te amo.
Eres mío en cada beso
mío en todo abrazo.
Al amarte mucho
te pienso tanto,
y al pensarte así,
te siento mío,
me siento tuya.
Mi amor es puro
mi amor es sano
aunque te digo mío
nos veo libres
nos veo felices,
siendo tu junto a mí
siendo yo junto a ti.
No se si lo entiendes,
te digo mío
y no me perteneces
me digo tuya
y no te pertenezco.
Te amo mucho
y te amaré aun
si me voy, si te vas.
Eres mío porque te amo
y si dejo de amarte,
serás mío también
por lo mucho te amé.
Yo seré siempre tuya
porque me amaste,
me amaste en demasía.
miércoles, 27 de julio de 2016
Por Diana Zepeda
Recuerdos
Si alguna vez piensas en mí
que sea en lo mucho que te quise.
Si bien o mal hablan de mí, calla
y si preguntan por mí no digas nada.
Si guardas algún recuerdo mío
por favor que sea grato.
Y si acaso aparezco en tus noches
espero sea en tus oraciones.
Si pienso en ti será para bendecirte,
y si te recuerdo será porque te quise.
Si no te veo nunca mas, está bien
pero si vuelvo a verte será un placer.
Recuerdos
Si alguna vez piensas en mí
que sea en lo mucho que te quise.
Si bien o mal hablan de mí, calla
y si preguntan por mí no digas nada.
Si guardas algún recuerdo mío
por favor que sea grato.
Y si acaso aparezco en tus noches
espero sea en tus oraciones.
Si pienso en ti será para bendecirte,
y si te recuerdo será porque te quise.
Si no te veo nunca mas, está bien
pero si vuelvo a verte será un placer.
miércoles, 3 de junio de 2015
La vida misma es poesía
Por: Diana Zepeda
Solía escribirle al amor,
a ese que endulza, que abraza
que distrae la mente, ilusiona
y llena de esperanza el corazón.
Le escribí muchas veces
al cruel y hostil desamor,
ese que lastima sentimientos
y da lecciones al pobre corazón.
Algunos versos dedique
a la amarga soledad,
a la tristeza y a la rabia
que con el duelo van.
Dirigí algunas letras
a los bellos paisajes,
a los placeres naturales
y los momentos gratos.
Escribí a la memoria
de los que ya no están,
me despedí de momentos
que jamas volverán.
He dicho en mis letras
lo que ha callado mi voz,
he expresado sentimientos
que alberga mi corazón.
Es posible escribir
de todo cuanto hay,
incluso de lo absurdo
y de aquello que no esta.
Se escribe así como se pinta,
de la misma forma que se crea
se transforma, se baila o se canta,
pues el artista por doquier ve arte.
Escribir entonces es mi pasión,
lo hago en la tristeza y la alegría,
le escribo a la dicha y al dolor,
porque la vida misma es una poesía.
Solía escribirle al amor,
a ese que endulza, que abraza
que distrae la mente, ilusiona
y llena de esperanza el corazón.
Le escribí muchas veces
al cruel y hostil desamor,
ese que lastima sentimientos
y da lecciones al pobre corazón.
Algunos versos dedique
a la amarga soledad,
a la tristeza y a la rabia
que con el duelo van.
Dirigí algunas letras
a los bellos paisajes,
a los placeres naturales
y los momentos gratos.
Escribí a la memoria
de los que ya no están,
me despedí de momentos
que jamas volverán.
He dicho en mis letras
lo que ha callado mi voz,
he expresado sentimientos
que alberga mi corazón.
Es posible escribir
de todo cuanto hay,
incluso de lo absurdo
y de aquello que no esta.
Se escribe así como se pinta,
de la misma forma que se crea
se transforma, se baila o se canta,
pues el artista por doquier ve arte.
Escribir entonces es mi pasión,
lo hago en la tristeza y la alegría,
le escribo a la dicha y al dolor,
porque la vida misma es una poesía.
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